Conferencia por el MT. Diego Schapira en el Centro Cultural de la Universidad Católica del Perú
Por MT.Diego Schapira
Históricamente han habido muchas definiciones sobre qué es la Musicoterapia y desde el año 96 en la Federación Mundial de Musicoterapia se llegó a una definición que es la que hoy figura en la Organización Mundial de la Salud, es lo que podemos decir que es la definición oficial de la Musicoterapia. Dice muy claramente que es:
"El uso de la música o de los elementos musicales, el sonido, el ritmo, la melodía, la armonía, por un músico terapeuta calificado en un paciente o grupo de pacientes para facilitar y promover la comunicación, la interrelación y el aprendizaje, la movilización, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes con el objeto de atender necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. La Musicoterapia apunta a desarrollar potenciales y/o a restablecer funciones del individuo para que este pueda emprender una mejor integración intrapersonal o interpersonal, en consecuencia alcanzar una mejor calidad de vida a través de la prevención, a través de la rehabilitación o el tratamiento."
Esta es una definición muy amplia, como también lo fue el proceso de creación de esta definición, que es muy interesante mencionar porque si Uds. advierten no hay ninguna tendencia o escuela que esté predominante en esta definición, esto fue desarrollado por la Comisión de Practica Clínica en la Federación Mundial y comenzó a trabajarse en esto en el año 1993. Quien coordinaba esta comisión es una Musicoterapeuta brasilera, Lia Rejane que convocó a gente de diferentes regiones del mundo, musicoterapeutas de Israel, de Dinamarca, uno de USA, uno de Brasil y uno de Australia. Trabajaron durante tres años con concepciones absolutamente divergentes de lo que era la Musicoterapia para llegar a un trabajo consensuado y lograr una definición que fuera abarcativa de todas las líneas musicoterapéuticas, y donde no hubiera una tendencia digamos, predominante. Luego vamos a volver sobre esto. Uno de los puntos que yo quiero remarcar es que aquí se habla del uso de la música por un Musicoterapeuta calificado, y con esto ¿qué quiero decir?
Que históricamente, digamos, podemos hacer un recuento sobre el poder curativo de la música, pero la Musicoterapia como disciplina comienza como tal en la década del 50, todo lo demás lo podemos llamar la prehistoria de la Musicoterapia, y esto se origina, en USA en los pabellones donde estaban los veteranos de guerra, donde se empezó a observar que en aquellos pabellones donde había música permanentemente curiosamente habían procesos de recuperación más rápidos y había menos reincidencia de infecciones; después de investigar diferentes áreas y de ir despejando el campo, el elemento que estaba quedando como catalizador de todo esto era la música, y se empezó a investigar académicamente. En la actualidad esto tiene ya un desarrollo importante.
Los musicoterapeutas, sostenemos que no hay Musicoterapia sin musicoterapeutas, y esto que puede parecer una verdad de perogrullo, en la práctica que nosotros observamos parecía que no es una verdad tal, porque, no sé si ocurre aquí pero en diferentes países yo observo que hay mucha gente que dice hacer Musicoterapia pero que en realidad no son musicoterapeutas. Los musicoterapeutas son aquellos que se forman para ser musicoterapeutas. Podemos ver en el mapa (1) los países en los que se forman los musicoterapeutas en la actualidad, y es prácticamente en toda Europa, dentro de América Latina en Brasil, Uruguay, Argentina, Chile desde hace unos meses, USA y Canadá, China, Japón, Australia y Nueva Zelanda. En la actualidad hay 135 cursos universitarios, la mitad aproximadamente esta en USA y el resto se va dividir entre otros países. En Brasil por ejemplo hay 9 lugares donde se forman académicamente los musicoterapeutas. En Argentina actualmente hay 3 universidades, una de ellas tiene dos opciones, hay 4 lugares, en todo caso más adelante iré ahondando más en la formación en la Argentina.
Hay más países en los que se ejerce la Musicoterapia por los musicoterapeutas que se han ido a formar a estos países anteriores, si sumamos los países en el mapa, vemos en donde se ejerce la Musicoterapia. Es prácticamente en Sudamérica, salvo Ecuador y Paraguay es toda la región, en Centroamérica se suman Méjico, Cuba y Puerto Rico. Hay algunos países de Europa en donde no habría formación en la actualidad, además de Rusia, India, Sudáfrica, Marruecos y otros más por allí.
Esto no quiere decir que no haya gente que trabaje con música en otros países y que intente insertarse en el área de la salud. Entre otras cosas que mencionó Milagros presido la Comisión de Investigación y Ética, a mí una de las cosas que me importa ver muy clara es que la Musicoterapia sea ejercida por musicoterapeutas. La Musicoterapia es una disciplina, un sub-sistema dentro del conjunto de ciencias y tecnologías de la salud, y tenemos hoy aquí una colega que se formó en una de las primeras escuelas de Buenos Aires.
La Musicoterapia en la Argentina comienza académicamente en la década del 60, comenzó primero en la Universidad del Liceo Social y luego pasó a la Universidad de El Salvador, que es de alguna manera la universidad madre de la Musicoterapia en la Argentina, allí el primer director de la carrera fue el Dr. Rolando Bénenzon, y luego comenzó a darse todo un proceso en donde comienza la necesidad de expandirse del campo de la Musicoterapia, en el año 90 se crea otra carrera en la Universidad Abierta Interamericana, en la ciudad de Rosario, y se crea como licenciatura, dentro de la Facultad de Psicología. En la Universidad de El Salvador está dentro de la carrera de Medicina. Luego esta carrera de Rosario se traslada a Buenos Aires, dentro de la misma Universidad y en el año 93 se forma la carrera en la Universidad de Buenos Aires, dentro de la Facultad de Psicología. Como ven, hay como dos polos en este momento, entre la carrera de Musicoterapia que está dentro de la facultad de Medicina y la que está dentro de la facultad de Psicología, lo cual tiene sus aristas para ir desarrollado.
¿Cómo se origina la Musicoterapia?, bueno, yo les decía que esto comienza en la década del 50, y hay una primera etapa que es la aplicación en los discapacitados neuromotrices y en los discapacitados de los órganos sensoperceptivos, entonces hablábamos hace un momento del trabajo con los veteranos de guerra, y es obvio que se comience con esto porque estos eran los pacientes con los que se empezó a trabajar. Se hizo un desarrollo muy importante y luego esto se empezó a trasladar a otros pacientes, hay una especialización en la atención de las discapacidades sensorio-perceptivas, antes era una atención igual para todos, luego se empezó a diferenciar, como era la atención en ciegos, etc. y también a la vez que se empezaron a diferenciar las distintas discapacidades neuromotrices, como que no era el mismo trabajo musicoterapéutico en cada discapacidad.
Estamos hablando del comienzo de la década del 70, obviamente si se trabajaba con discapacitados era indudable que apareciera la intención de trabajar con niños. Empieza a trabajarse con discapacidades mentales e inevitablemente hay una orientación hacia la psicosis infantil, porque en esa época estaba muy mezclado el campo de las debilidades mentales con el campo de la psicosis infantil; esa confusión todavía existe en algunas instituciones. Pero empieza a trabajarse de manera diferente, y luego se abre otro campo que es el de la Musicoterapia en la educación especial. Históricamente, existió la música y las profesoras de educación musical especializadas. Esto persiste aún pero hay otra forma de trabajo que es el de la Musicoterapia en la educación, que es otro campo con otro objetivo.
Luego, así como desde el campo de las discapacidades en adultos empezó a trabajarse con niños, una vez que se establece el trabajo con niños en psicosis, hay un corrimiento inevitable hacia los adolescentes, los adultos y luego el trabajo en tercera edad, es decir, hay una extensión de los grupos etéreos, desde la infancia hasta la tercera edad.
A mediados de la década del 70 aparecen otros campos, inevitablemente el trabajo en adicciones y el trabajo en neurosis, que es un campo aún no demasiado desarrollado dentro de la Musicoterapia. Aquí intervienen diversos factores que tienen que ver con la relación entre las disciplinas.
Luego se agregan en esta década otras áreas de aplicación en la Musicoterapia que es el trabajo en Musicoterapia en medicina y las sub-especializaciones dentro de cada área. Dentro del trabajo de la Musicoterapia en medicina, donde allí claramente siendo una posibilidad como disciplina auxiliar hay experiencias muy interesantes en pacientes en coma, pacientes en terapia intensiva, en el área de hemodiálisis.
A mí me toco tener una experiencia en el año 92 en La Habana (Cuba), muy interesante, en la que se buscaba qué aplicación de la Musicoterapia podía favorecer la situación de ellos en ese momento. Ubíquense, un año y medio o dos después de haberse incrementado el bloqueo; el bloqueo implicaba que no solamente no había muchos alimentos sino que no tenían medicinas, entonces les encargaron al grupo de musicoterapeutas cubanos hacer algo para palear la situación y comenzaron a hacer un trabajo a partir de algunas experiencias de USA en hemodiálisis sobretodo, y curiosamente lograron reducir en aquellos pacientes que tuvieron tratamiento musicoterapéutico la dosis de medicamentos en un 50%, lo cual no es poco pensando en el padecimiento de pacientes de este tipo y a partir de esto, la experiencia se difundió en diversos países. Se tomó el modelo cubano y se aplica en Buenos Aires y en varios países de Europa.
Hay un nuevo campo dentro de la medicina que es la aplicación de la Musicoterapia en cirugía, donde se hace un trabajo preventivo y luego un trabajo en quirófano y lo que se observa es una reducción importantísima en los tiempos de recuperación y una disminución muy grande en la cantidad de inserciones post-quirúrgicas y una disposición de los pacientes hacia intervenciones quirúrgicas muy diferentes.
Y luego les decía que empiezan a aparecer en esta década lo que son las sub-especializaciones. Hasta hace un tiempo los musicoterapeutas trabajábamos en diferentes campos a la vez, era común observar que alguien trabajaba con niños y luego salía de la institución de niños y se iba corriendo a un geriátrico, y atendía a los abuelitos y después se iba corriendo y trabajaba en una institución de adictos. Hoy prácticamente eso no ocurre, está quedando claro que como profesionales que ya llevamos mas de 3 décadas de ejercicio profesional académico es imperante la sub-especialización: así como hay musicoterapeutas que trabajan en tercera edad, hay musicoterapeutas que trabajan en medicina y hay musicoterapeutas que trabajan en neurosis, y que se van especializando en esas áreas.
La Musicoterapia en la educación, por ejemplo, tiene como dos grandes apoyos o vertientes, uno es el trabajo preventivo. Lo que es prevención en Musicoterapia es importantísimo, y el otro es la inserción dentro de las escuelas especiales pero con objetivos terapéuticos, no como educadores sino como terapeutas. La gran diferencia es que dentro de la escuela el Musicoterapeuta no enseña sino que crea un espacio de creatividad. Esa es la gran diferencia entre un educador y un Musicoterapeuta en una escuela. El objetivo es radicalmente distinto, es un espacio de creatividad y en la medida de lo posible un espacio de descubrimiento. ¿Descubrimiento de qué? de las potencialidades de cada uno de los chicos sobretodo a través de la música. Los chicos de escuelas especiales están muy acostumbrados a conocer lo que no pueden hacer, y el campo de la Musicoterapia es favorable a hacerles conocer que pueden hacer algo distinto. A través de lo que es cotidiano en ellos y no de lo que es convencional.
Hablemos ahora un poco de como se fue insertando la Musicoterapia en los equipos interdisciplinarios, porque supongo que eso es algo que si no les esta tocando ya les va a tocar tarde o temprano. Históricamente en los equipos interdisciplinarios hay actividades que funcionan como núcleos activadores y actividades que funcionan como núcleos significadores. Yo tomé esto que es un poco más el modelo de la institución en la que yo trabajo que es el modelo de la Comunidad Terapéutica, pero de alguna manera funciona en todas las instituciones de manera semejante.
Quedémonos por ahora solamente con la idea de los núcleos activadores y los núcleos significadores. Originalmente la Musicoterapia formaba parte de los núcleos activadores, que son aquellas actividades o talleres donde se 'trabaja' de alguna manera y van a apareciendo emergentes que luego son elaborados en los otros grupos psicoterapéuticos, o espacios familiares, o en aquellas instituciones donde hay asambleas se toman allí.
La Musicoterapia al principio privilegiaba lo que yo llamo hacer-acción, y luego se fue dando el corrimiento hacia el hacer-decir, lo cual le dio un status de núcleo activador significador, que es lo que le ha permitido con el correr de los años constituirse como una disciplina autónoma en el campo de la salud. Con un cuerpo teórico propio y con un hacer propio y específico, esto es lo que permite también el trabajo de la Musicoterapia en el campo de la neurosis, porque bien pensado es un hacer que lleva a un espacio de significación.
Esto en distintos países aparece como una realidad similar, se ha ido dando a medida que ha crecido el cuerpo teórico de la Musicoterapia. Fue modificando su status dentro del equipo interdisciplinario y también fue modificándose su jerarquía profesional. En Argentina en estos momentos somos unos 1,700 musicoterapeutas formados en universidades. Se ejerce prácticamente en todo el país, en los Registros de Salud los musicoterapeutas están matriculados en todas las provincias menos en Buenos Aires, esto tiene que ver con políticas internas que hay dentro de los hospitales de Buenos Aires. Donde hay 32 hospitales municipales, hay 60 musicoterapeutas, nombrados como musicoterapeutas, haciendo concurrencias (internados) y figurando dentro del escalafón.
Sobre el tema del maltrato infantil, por ejemplo, hay una Musicoterapeuta, Patricia Pellizari, que tendrán la fortuna de tenerla pronto aquí, ella realiza un trabajo preventivo, ella empezó a trabajar en un centro con niños maltratados, e inevitablemente donde hay niños maltratados también hay mujeres maltratadas, y lo que se empezó a hacer fue el trabajo de prevención.
Se empezó a hacer un trabajo afuera, en los barrios, y en las instituciones de estos barrios se empezó a crear un espacio donde invitaban a las mujeres, no a las mujeres maltratadas, porque ¿quién reconoce que es maltratada para ir a un lugar a hacerse ver?
Lo que se hizo fue esperar, y eso ocurrió, que el problema apareciera; y se estableció el espacio profesional como algo imperante dentro de ese lugar y así hay como permiso para que esto pueda surgir y así se empezó a trabajar. Ese trabajo es interdisciplinario, donde había distintos tipos de actividades, una de ellas es la Musicoterapia.
Entrando en otros temas, en sus aspectos mas sociales, en el uso de la música podremos reconocer que hay veces que puede ser utilizada como regulador social que de alguna manera los gobiernos autoritarios han sabido usar como válvulas de escape o de decomprensión social. Yo recuerdo por ejemplo un mega-recital que se hizo en el año 82 en Buenos Aires con motivo de la guerra de las Malvinas, cuando hacía 8 años que estaban prohibidos los recitales, de repente aparecieron infinidad de artistas que hacían una o dos canciones hacia la paz, contra la guerra, o de aliento hacia los chicos que estaban en las Malvinas, luego se entendió que era un ejemplo muy claro de decomprensión social.
Ahora bien, ¿cómo tomamos estos fenómenos los musicoterapeutas?, una de las cosas que nosotros hacemos es evitar la "farmacopea musical", yo la llamo así, es decir, creer que existen músicas que sirven para curar determinadas cosas, sino que hay una tarea artesanal, cotidiana, que nosotros hacemos que es ir conociendo los modos comunicacionales no verbales de las personas con las cuales trabajamos, entonces, puedo mirar en determinados lugares o determinados barrios y los modos de comunicación varían, el primer golpe yo lo tuve cuando empecé a trabajar con pacientes adictos, yo venía inserto dentro de la información que recibí en el año 83, y en la facultad que se hacía, se usaban Vangelis, Lito Vitale, que recién aparecía, y yo iba a trabajar con pacientes adictos.
Estos eran adictos sobretodo a la marihuana y la cocaína, -todavía la gente consultaba por consumo de marihuana y ahora ya no se consulta más, esto es importante porque muestra como los factores de normalidad van cambiando, antes era común que apareciera un par de padres aterrorizados porque habían encontrado medio cigarrillo de marihuana en el cajón de uno de sus hijos adolescentes, entonces inferían que la otra mitad había desaparecido en sus pulmones, ahora nadie consulta por eso, a lo sumo habrá algún tipo de advertencia, reprimenda o algo así, dependiendo de la ideología imperante, las consultas ahora son por consumo de cocaína-, pero la idea es, yo dije, bueno, vamos a trabajar, puse Vangelis y uno de los muchachos dijo: "¿Podés poner otra cosa?, porque esa porquería me pone muy nervioso".
Y tenía razón, yo iba con mis ideas a tratar de imponer un modo comunicacional que es mío o que era mío a personas que tienen otro modo comunicacional.
Entonces, ¿cuál es el trabajo del Musicoterapeuta? Primero, un trabajo de formación donde se aprenden los modos de comunicación no verbales, pero en este caso no hubo un trabajo de construcción artesanal, aprenderlos primero de ese grupo de personas de esa institución y de ese grupo de personas que conforman ese lugar, y ya no sólo por patología, porque uno puede trabajar con personas adictas de un lugar y con personas adictas de un barrio totalmente diferente y el trabajo varía, los estímulos que uno debe utilizar tienen que ser diferentes inevitablemente.
Es un trabajo de hormiga, donde estos funcionan como fenómenos de identificación, porque es muy fácil caer en esos estereotipos de que porque toma cocaína debe escuchar "heavy-metal", y no es así, caeríamos en un error terrorífico, que para lo único que sirve es para no ayudar a nadie. Porque uno puede encontrar que uno consume cocaína y puede ser fanático de la música clásica, estoy pensando en un paciente que es adicto a la codeína, que es un componente de los jarabes para la tos, que genera adicción, ahora, este buen hombre, padre de familia, 45 años, uno lo ve, vive por su trabajo, es gerente de una empresa, buen traje, auto último modelo, hasta hace dos años, y él digamos podía diferenciar, al escuchar la 5ta sinfonía de Mahler si la dirigía Von Karajan o alguna otra persona, no le hablé de 'Los redonditos de ricota' porque no tiene idea de quienes son, pero él incluso te dice que esta grabación es la de Deutch-Grammophon, y te puede decir hasta el año en que fue grabada, y entonces, ¿con qué música voy a trabajar con él? ¿con Metallica?, ¿con Sepultura? No, nada más alejado de su modo comunicacional.
Yo tengo la suerte de estar supervisando el trabajo del equipo de musicoterapeutas del Centro Nacional de Rehabilitación Social, y atienden sobretodo población de lo que se llama el Gran Buenos Aires y la zona sur de Buenos Aires que es el llamado 'cordón industrial', que digamos, es una zona cada vez más marginal con enormes índices de marginalidad y es muy esperable que la identificación tenga que ver con estos grupos. Influye por ahí una cuestión histórica que es algo que se va trasmitiendo dentro de estos grupos sociolingüísticos como de generación en generación.
Ahora, una de las cosas que también se advierte es lo que tiene que ver con la carencia de modelos, acá no sé como lo llaman , allá se llama 'la fiebre de los cuartetos' (la música chicha en Perú). Ahora es muy común la gente identificada con ese tipo de música, que es la música imperante porque es un fenómeno comercial impresionante, y que es lo que se ofrece y es lo que toma quien no se dedica a elegir. Es la música, generalizando tal vez, que va tomando quien ha perdido la opción o la capacidad de ir eligiendo y toma lo que hay -ojo, para muchos músicos es un aporte muy importante, hay músicos profesionales que desarrollan su música de culto de lunes a jueves, y el viernes, sábado y domingo tocan en el Cencerro o hacen "play-back" ocho veces por noche en cualquiera de estas bandas-.
En otros temas, la elección de ciertas formas musicales para relajarse, por ejemplo, tiene que ver desde mi punto de vista con procesos de identificación estrictamente personales, por esto es que no puede haber algo que funcione como una píldora musical donde yo pueda decirle: tome esto y con esto va a relajarse, porque nuestra historia también es una historia de sonidos, entonces, hay aquello que por la identificación que tengo con mi historia a mí me puede relajar y a otra persona puede provocarle una angustia tremenda y viceversa.
No sé si alguno de ustedes escuchó las obras para piano y oboe de Schumman, a mí me parecen exquisitas, y en cambio conozco una persona que es oboísta que no las puede tocar, ha tenido que cambiar inclusive el repertorio en su grupo porque tiene que ver con identificaciones muy tristes de su historia y no puede tocar estas obras. Yo por ahí algún día en que salí a las 7:30 de la mañana y regreso a las 10 de la noche lo único que quiero es darme 15 minutos de paz y escojo eso. Tienen efectos diametralmente diferentes. En general los efectos que va produciendo en nosotros la música que vamos escogiendo tiene que ver con la resonancia que tiene con nuestra historia. Amén de situaciones presentes, pero básicamente con la resonancia de la historia sonoro-corporal.
En las instituciones se va dando lo que es la construcción de un campo propio, en donde se interrelacionan los modos comunicacionales del Musicoterapeuta, con los modos comunicacionales de cada uno de los pacientes, y se va creando como una zona nueva de interrelación y enriquecimiento mutuo, donde de alguna manera y como parte del proceso terapéutico el paciente puede correrse del encierro en el que estaba y poder abrirse a un modo comunicacional diferente.
Entonces, les puedo hablar de un grupo que el sábado en el centro trabajábamos, donde se produce un corrimiento a otras formas de comunicarse y a partir de lo cual a lo mejor se puede también expresar algo, diferente de la manera que uno habitualmente tenía. Es decir, que el proceso de enfermarse hace que los modos de comunicarse se enquisten, esa es una de los síntomas de la enfermedad, el no poder buscar otras formas de comunicación, Y ustedes lo pueden advertir en los modos de hablar estereotipados en grupos que utilizan frases o palabras que son como emblemas que en realidad quieren decir un montón de cosas, pero sobre todo trasmiten a un grupo y producen la identificación, supongo que acá funciona igual que allá, en el Uruguay también funciona de la misma manera.
Piensen en los adolescentes, en las palabras 'bacán', 'maldito', 'alucinante', 'maldito' ¿para qué se usa?, como buenísimo, lo mejor. Se dan cuenta de que si yo tuviera que trabajar con un grupo de adolescentes peruanos lo primero que tendría que hacer es aprender sus códigos, y así como hay códigos verbales hay códigos no verbales, y si yo no tengo esto en mente, al decirme 'esto es maldito', yo pienso en que es una porquería, es malo, es una cosa de rechazo, que pueda estar endemoniado, me podría meter en algo que no tiene nada que ver.
De hecho es lo que puede ocurrir todo el tiempo si uno no se pone a investigar que es lo significa esta palabra para esta persona.
De todos modos yo hablo de grupos sociolingüísticos porque son comunidades que no hacen falta que sean de un mismo barrio, sino que por la revolución de las comunicaciones trasmiten sus códigos muy rápidamente, son como pequeños subgrupos dentro de cada lugar que adquieren estos emblemas comunicacionales, y algunos hasta trascienden las clases sociales, hay algunos que no, que son sólo de una clase social.
Le cuento como trabajo yo. Yo creo que es imprescindible conocer a la persona con la que uno trabaja desde el punto de vista sonoro, eso si digamos luego se traduce en la posibilidad de elección de la música como un principio de identificación, para después ir pudiendo abandonar eso, abandonarla en el sentido de que puedan ir apareciendo otras músicas, donde lo que yo hago es ofrecerle alternativas, sabiendo que al principio va a haber una resistencia muy fuerte, porque cada uno defiende lo que conoce y la resistencia al cambio es algo que tenemos todos.
Ahora, no solamente se trabaja con música, sino que se trabaja en el hacer, y en el hacer, una de las formas de trabajo es lo que se llama improvisaciones clínicas donde se trabaja con instrumentos musicales, en general instrumentos de ejecución simple y donde lo que se crea es un espacio de creatividad, valga la redundancia.
Donde muchas veces lo que observamos es que al principio ocurre lo mismo que ocurre con los gustos musicales, se producen fenómenos de repetición y estereotipia y en el proceso de creatividad lo que se va dando es la ruptura de esas estereotípicas para dar paso a la creación, ese es uno de los indicios más fuertes de haber emprendido un paso hacia la salud, es el que la persona pueda correrse de los moldes a los que esta habituado para poder animarse a explorar algo.
Ustedes, imagínense el ejemplo siguiente: todos han visto por ejemplo una pecera, y no sé si Uds. saben que si ustedes, imagínense una pecera de un metro por un metro, si ustedes toman a un pez que ha estado un año en esa pecera, y lo ponen en un estanque, durante tal vez varias horas el pez se va a mover en el espacio de un metro por un metro, a pesar de tener el estanque completo para moverse. Bueno, con los pacientes pasa algo similar, uno puede ofrecer un espacio como un estanque pero durante un tiempo las personas, hasta que se animen a ver que hay algo más se van a mover en ese metro cuadrado que es el metro cuadrado que conocen, nuestra tarea es decirles, bueno, hay algo más, que pasa si nos corremos 10 cmtrs. más allá, que pasa si aparte de hacer este ritmo repetido lo vamos variando, porqué no hacemos un juego de imitación, porqué no tratamos de hacer otra cosa diferente, esa es una de las partes de nuestro trabajo, generar un espacio de creatividad. Es un espacio donde se privilegia el hacer y el decir.
Luego, otra de las formas de trabajar es con la música pero donde la música en un determinado momento esta diciendo algo que tiene que ver con lo que esta ocurriendo, algo que ocurre en ese momento, la misma música utilizada después ya puede estar queriendo decir otra cosa, y por eso la tarea del Musicoterapeuta es una actitud de investigación permanente, en lo que es la música, porque si bien digamos uno trabaja con la música, sobretodo con la música que a uno le puede gustar, no puede dejar de considerar y utilizar la música de las personas con las que trabaja, y hay un momento en que uno puede usar una canción que habla de algo y como en las sesiones se genera un clima de permeabilidad muy importante, hay un mensaje que esta sonando que no es dicho por el Musicoterapeuta, es puesto por él pero no dicho por él, entonces, al no estar la referencia directa es percibido de otra manera, hay posibilidades de que se de cuenta, eso es lo que ocurre en esos momentos muy especiales dentro de los procesos.
De todas las instituciones por las que yo pasé quedé trabajando en una Comunidad Terapéutica muy particular en la Argentina, ¿en que sentido? en el que es una institución que trabaja con un equipo muy sólido que hace muchos años esta trabajando allí, yo hace 16 años que trabajo en el mismo lugar y en general con poblaciones de pacientes reducidas, no más de 12 pacientes, y luego trabajo con neurosis.
Hay dos líneas en el área neurológica acerca de la Musicoterapia: hay una línea que esta muy vinculada a lo biológico, a una concepción biologista que intenta estudiar esto, cuáles son los efectos orgánicos, no sólo neurológicos sino los orgánicos en la utilización de la Musicoterapia como disciplina, no es una línea en la que yo trabajo mucho pero reconozco que hay avances importantes, en relación con la medicina, donde se producen por ejemplo algunas modificaciones en lo que es el sistema nervioso autónomo. En la prevención de complicaciones post-quirúrgicas, y en donde de alguna manera la música también es parte del tratamiento vinculado a la medicina y funciona como un poderoso anestésico.
De hecho en intervenciones quirúrgicas la dosis de anestesia es menor mientras el Musicoterapeuta está en quirófano, puedes imaginarte, una operación donde el paciente esta con auriculares puestos escuchando una secuencia preparada por el Musicoterapeuta. Lo interesante de esto es que no es una música que se arma para los pacientes determinados que se van a operar del corazón, por ejemplo, sino que es una música que el Musicoterapeuta prepara para cada paciente, para esa operación en particular, y luego no le va a servir para otro. El efecto es ese, un efecto sedante importante, y la tarea sigue siendo artesanal, hay una tarea pre-quirúrgica importante de varias semanas.
En general se trabaja con cirugías programadas, por más que algunas veces haya algo que se desencadene en la cirugía y haya que salir corriendo para buscar dónde está el paciente, con el cassette en la mano. Son cintas que se van preparando con el paciente, donde hay algo de selección, donde se transforma el momento de la intervención quirúrgica en un momento que tenga algo de placer, y lo interesante es que el paciente escucha. Así como se ha comprobado que los pacientes en coma e incluso en coma profundo escuchan.
Yo tuve una experiencia con una persona conocida. Lo que hice fue no estar yo, porque no correspondía, sino convocar a una colega que trabaja en esta área y ella se dedicó a armar cintas para un colega que tuvo shock-séptico y estuvo en coma profundo por 25 días. Yo convoqué a alguien que lo hacía y lo que hizo fue ir preparando cintas ayudado por la familia en las que de alguna manera reconstruyó la historia musical de esta colega que entró en coma y fue incorporando incluso un mensaje de la familia, un mensaje de los hijos, mensaje del esposo, de su voz, grabándolos.
Y lo que se advirtió según los informes de los encargados fue primero que durante los estímulos se advirtieron modificaciones importantes, habían signos claros de su percepción y aparte salió de un cuadro donde estaba prácticamente desahuciada, quedó con secuelas muy graves, no sé si Uds. saben, pero el shock-séptico es algo feroz, donde uno hasta llegaba a decir que lo mejor que le pudiera pasar era que se muriera bien y no que quede quién sabe cómo, pero pudo salir y quedó mucho mejor que lo esperado.
En lo relacionado a la disposición e interés por la música, lo que se desarrolla es el trabajo preventivo, en la Musicoterapia. El Musicoterapeuta está inserto en un marco social también, no como algo aislado, pero digamos, yo coincido en que el culto de la música y la práctica de la música abren el campo de la percepción, abren a una persona a la creatividad, y como están favoreciendo todo el tiempo la capacidad de elecciones hacen a las personas más "sanas". Lo digo entre comillas porque por ahí pueden ser hipercreativos en la música y nosotros podemos hacer una lista larguísima de personas que han tenido vidas terribles siendo muy creativas en la música. Es decir, el tema es tomar a la persona como una unidad integrada, donde la música es un factor importantísimo que puede estar muy vinculado a la salud en la medida en que tenga que ver con la creatividad y el crecimiento, no la creatividad a costa de la persona.
Eso es parte del trabajo preventivo que hace la Musicoterapia, trabajar con la creatividad donde ello está al servicio de la persona y no a costa de ella.
Hay un trabajo que yo hago que se llama Musicoterapia para músicos, donde de alguna manera uno de los aspectos que voy tomando es ése, por ahí me consultan músicos que sólo pueden componer si están borrachos, es el caso de un guitarrista, que vino a consultar porque se dio cuenta que solamente podía componer si estaba borracho o si había conseguido marihuana y porque no podía despertarse, ducharse tomarse un café y sentarse a escribir. Sino que él había creado una estereotipia dentro suyo que era una imagen muy enquistada, que lógicamente se va trasmitiendo socialmente, desde el ideal romántico de otras épocas, cuando el creativo tenía que morirse tuberculoso, que era un ideal romántico que en toda una época fue respondido, y luego vino otra época en que esos modelos fueron cambiando, también otro aspecto que impera en otros círculos no solamente musicales sino artísticos en general que es que la creación se da a costa de la persona. Afortunadamente hay algunas personas que pueden ir advirtiendo que esto tiene un costo muy alto y se animan a probar algo diferente. De hecho esta persona de la que les estoy hablando esta componiendo cosas más ricas musicalmente, yo no diría ni cosas más bellas ni nada porque eso no me importa, pero está componiendo algo que musicalmente es mucho más rico y lo puede estar haciendo sin drogarse ni emborracharse, se puede estar yendo a una plaza y sentarse a las 10 de la mañana y componer.
Otro caso que veo es el de un paciente que se ha animado a poder correrse de sus estereotipias, a conocer distintos estilos musicales, es compositor de tangos, inclusive al incursionar dentro del tango ha trabajado otros estilos, en 'lunfardo', por ejemplo, porque él pensaba, yo soy de la generación de Piazzola, ¿cómo me voy a poner a componer con giros que tengan que ver con cosas obsoletas?, era su percepción, y ahora esta haciendo algo que tiene que ver además de su esencia (que tiene que ver con Piazzola y toda esa sonoridad) pero que le pudo encontrar a esa sonoridad algunos giros que tienen que ver con otras líneas del tango. Lo que ocurrió fue que él pudo abrirse, salir de su pecera de un metro cuadrado y ver qué podía ocurrir en el estanque más grande, con la posibilidad de tomar algo o no, pero saber que puede salir de allí. El tenía la opción de salir y decir: me quedo con mi metro cuadrado porque es lo que me gusta, pero allí es lo que le gusta, no es lo que puede.
El camino de la cura, al igual que en la psicoterapia psicoanalíticamente orientada también esta marcado por la resignificación en la Musicoterapia, lo que pasa es que estamos hablando de otro tipo de lenguaje, pero lenguaje al fin, con otros códigos pero con un código establecido donde las posibilidades de o el margen de error entre comillas no difiere del margen de error del lenguaje verbal. Una de las cosas a las que nosotros estamos acostumbrados es a creer en la asertividad de la palabra, pero nosotros podemos advertir que al menos en español hay unos 15 sinónimos para la palabra error: inadvertido, yerro, etc., yo conté unos 15 y ¿esto qué quiere decir? que aún en el lenguaje verbal todo el tiempo existe la posibilidad de este distanciamiento entre lo que se dice y lo que se escucha de lo que se dice.
En Musicoterapia nosotros trabajamos con la palabra también pero cuando trabajamos con las palabras trabajamos con el sonido de las palabras, hay un poeta que se llama Juan Gelma que en sus poemas decía: 'Era como su voz o como lo que vuela en su voz'.
Y lo que nosotros trabajamos es sobretodo 'lo que vuela en la voz'. Y esto es algo que los musicoterapeutas desarrollamos y que nos diferencia de otros profesionales de la salud, que es la escucha. La escucha musicoterapéutica es diferente a la escucha psicoterapéutica porque el acento esta puesto en otro lugar y curiosamente lo que se esta dando es una modificación en el peso de la tradición, sobre todo en la Argentina, no se aquí pero allá el psicoanálisis tiene una fuerza abrasadora, están peleándose con Nueva York por saber cuál es la capital psicoanalítica del mundo, y si bien desde una parte de la lectura de los procesos musicoterapéuticos, la teoría psicoanalítica tiene un aporte valiosísimo, hay otra parte que el psicoanálisis no ha tomado porque ha hecho hincapié en la palabra que es lo no verbal, y yo siempre digo que afortunadamente no lo ha tomado el psicoanálisis porque es una de las cosas que permitió que la Musicoterapia creara un discurso propio, discurso verbal conceptual izando lo no-verbal.
Haciendo un breve recuento histórico, al principio la Musicoterapia era recomendada para las discapacidades, luego en el campo de la salud mental era la alternativa para aquellos pacientes con los cuales los psiquiatras y los psicólogos no saben que hacer, éramos como un receptáculo de los pacientes de descarte. ¿Cómo benefició eso a la Musicoterapia como disciplina? Nos obligó a un trabajo muy arduo y nos obligó a conceptuar eso que estábamos descubriendo, porque se producían cambios, no era que los musicoterapeutas trataban de entretener un poco al loco a ver si se calmaban sino que habían modificaciones en sus formas de vinculación familiar, habían modificaciones en su forma de estar en las instituciones, y eso llevó a conceptuar sobre eso. El tiempo fue pasando y ya se llevan casi 4 décadas de ejercicio de la Musicoterapia y hoy ya se concibe como una disciplina autónoma dentro del área de la salud mental y dentro de lo que es el tratamiento de neurosis en algunos países como USA, Argentina y Brasil, la Musicoterapia es una opción mas que tiene cualquier persona para realizar su tratamiento terapéutico, de hecho yo tengo mi consultorio y hay gente que por ahí en lugar de ir a un psicólogo prefiere atenderse por un Musicoterapeuta.
Hay entonces pacientes que van por muchos años, mi idea es no eternizar un tratamiento. Hay terapeutas, ya no hablo de musicoterapeutas, que pueden tener un paciente por 10, 15 o 20 años. Yo creo que si una persona invierte 20 años para sentirse mejor perdió el tiempo.
Para saber si la Musicoterapia sirvió o no hay dos cosas, y una es la que se ve en las instituciones, donde uno puede advertir que hay modificaciones. Ahora, lo que puede dar cuenta de esto es el campo de investigación como en cualquier disciplina y hay una vastedad de investigaciones en Musicoterapia, sobretodos lo que se hace en USA por una concepción ideológica de ellos, pero hay un montón de otras investigaciones dentro de la Musicoterapia que dan cuenta de los resultado de la disciplina. Cuando escuchen a la Musicoterapeuta Patricia Pellizari, porque vale la pena, ella escribió un libro que se llama 'Musicoterapia Psicoanalítica: el malestar en la voz', y esta desarrollando una investigación con un grupo muy importante que ella tiene desde hace unos cuatro años. Sobre un aspecto que se llama "tipos vinculares sonoros", ella se los va a poder explicar más en detalle, es una investigación donde ella va comprobando como en las producciones sonoras hay un correlato de las estructuras de personalidad, desde el punto de vista de la dinámica psicoanalítica.
La Musicoterapia es una disciplina, epistemológicamente significa un desprendimiento o una rama de una ciencia, de la ciencia de la salud. La medicina desde este punto de vista es también una disciplina. Hoy la epistemología habla mas bien de Ciencias de la Salud, como un conjunto, donde las disciplinas serían como subsistemas de un todo, y estamos hablando desde un punto de vista de la epistemología y no desde los intentos hegemónicos dentro de la medicina.